5 tips para tener un buen logo

Un logo es la representación visual de una marca.
Puede estar compuesto por texto, imagen o la combinación de ambos, y su función principal es identificar, diferenciar y posicionar a un negocio.

Un buen logo no se improvisa. Se diseña con estrategia.

Simple

Menos es más. Siempre.

Un logo simple se entiende rápido, se recuerda mejor y funciona en cualquier tamaño.
Lo ideal es usar pocos colores (2 o 3 como máximo) y evitar formas innecesarias o recargadas.

Si no se entiende en 2 segundos, no es buen logo.

Memorable

El objetivo de un logo es que tu marca no pase desapercibida.

Un logo memorable se diferencia, tiene personalidad y deja huella visual.
No se trata de copiar tendencias, sino de crear algo que se quede en la mente del cliente.

Si lo ven una vez y lo recuerdan, va por buen camino.

Específico

Un logo debe hablar el idioma de su rubro.

Tiene que estar alineado con: El sector del negocio, los valores de la empresa, el público objetivo.

No es lo mismo un logo para una pastelería que para una empresa tecnológica.
Cada detalle comunica.

Versátil

Un logo no vive solo en Instagram.

Debe funcionar correctamente en:

Web, Redes sociales, Impresiones, Vinilos, Cartelería, Bordados, Sellos, Packaging.

Por eso, un buen logo se diseña pensando en todos los formatos, desde el más grande hasta el más chico.

Atemporal

Las modas pasan. Las marcas quedan.

Un logo basado solo en tendencias corre el riesgo de volverse viejo muy rápido.
La clave es crear un diseño que siga funcionando con el paso del tiempo.

Un buen logo hoy debería seguir viéndose bien dentro de 10 años.